
Autores
L. Carrasco Hernández, E. Quintana Gallego, I. Delgado Pecellín, C. Calero Acuña, J.L López Campos Bodineau, C. de la Horra Padilla
Introducción
La presencia de hongos en la vía aérea de los pacientes con Fibrosis Quística (FQ) es cada vez más frecuente, siendo las especies más prevalentes Aspergillus y Candida. Sin embargo es desconocido el papel que juega en las infecciones respiratorias. El objetivo de esta comunicación es describir la evolución temporal de la microbiota fúngica y valorar los aspectos clínicos relacionados con la misma.
Metodología
Estudio observacional prospectivo de cohortes en el que se incluyeron niños (< 14 años) y adultos con FQ. Se recogieron datos clínicos y funcionales, así como una muestra de esputo al inicio del estudio y a los 6 meses. El estudio microbiológico se realizó con cultivo convencional y con una aproximación metagenómica que permite la amplificación del gen específico de los hongos mediante técnica anidada de reacción en cadena de polimerasas y posterior secuenciación directa para poblaciones aisladas o clonación en caso de obtención de más de un hongo. Se comparan la prevalencia de la colonización fúngica por ambas técnicas, así como la relación con las variables clínicas de los pacientes y su evolución en el seguimiento.
Resultados
Se incluyeron 50 pacientes con diagnóstico confirmado de FQ, 37 adultos (17 varones, edad 24,7±7,2 años, FEV1 adultos 52,1±22,5%) y 13 niños (5 varones, edad 10,1±2,3 años, FEV1 niños 74,8±23,7%). En niños, el cultivo convencional no detectó ningún hongo, mientras que la metagenómica detectó 9 (69,2%) casos. En adultos, la detección con metagenómica mejoró de un 12 (32,4%) por cultivo a 26 (70,2%) casos. Los hongos detectados fueron principalmente Aspergillus (7 casos) y Candida (3 casos). Estos aislamientos se mantenían a los 6 meses y no se relacionó con el cambio del FEV1.
Conclusiones
Los estudios de metagenómica en la FQ permiten identificar una mayor población de microbiota fúngica que se mantiene constante en el tiempo. A 6 meses de seguimiento no parece tener un impacto en la evolución funcional.